Por Micaela Lanchón y Malena Oliva

En esta noticia, vamos a redactar la vida socio-económica de diversos trabajadores durante la cuarentena obligatoria. Su forma de ingresos y proceso de adaptación ante el nuevo escenario.

Entrevistamos a 11 trabajadores de distintos rubros en Tandil.  Entre ellos, enfermeros, albañiles, profesores, empleados de restaurante y personal de mantenimiento. En esas conversaciones se vieron reflejados los efectos como el no poder trabajar (en ciertos casos), no poder salir libremente a pasear, visitar o incluso hacer deportes, y sobre todo, no llevar la vida cotidiana a la que estaban acostumbrados. Estas situaciones hicieron que, experimentan diversas emociones, como el miedo, la incertidumbre y la nostalgia durante estos días.

Frente al escenario de la pandemia, los trabajadores tuvieron varias conductas; 8 de cada 11  trabajadores no pudieron proceder con su trabajo y 3 de cada 11, sí. En este caso, quienes sí pudieron continuar trabajando, vivieron otra realidad. Frente a el esquema de higiene y protección contra el Covid-19, muchas instituciones adoptaron ciertas medidas como el cuidado de la ropa, las manos y el contacto.

Este, es el caso que tuvo que atravesar, Carla Guerazar, enfermera en el Hospital Ramón Santamarina en el área de Emergencias. Carla Guerazar nos comentó su proceso diario a la hora de trabajar y señaló algunas medidas preventivas que se tomaron desde su institución. Carla nos contó que si se  encuentra en una zona respiratoria, además de usar barbijo y guantes, se usa antiparras. Si por el contrario, es una emergencia en el shock room, se utilizan guantes, barbijo, camisolín, antiparras, máscara, y acetato.Y de la misma manera en el consultorio para testear el covid-19. También agregó que se utiliza barbijo N95 o 3m con pacientes graves y los que trabajan  deben tener 1.5 metros de distancia y usar tapaboca. La enfermera nos relató, por otra parte, que a pesar de seguir trabajando en su rubro, que vivía su “cuarentena” de manera nostálgica, ya que, se encontraba aislada de su familia y de todos sus seres queridos. En este sentido, las videollamadas se convirtieron en su contacto más cercano para festejar su cumpleaños.

Por su parte, Virginia Himitian, docente del Colegio Estrella de Belén, al igual que muchos otros docentes, su trabajo se configuró a una plataforma virtual.  Virginia Himitian nos expresó cómo vive su trabajo en tiempos de cuarentena y señaló que tuvo que atravesar 2 etapas muy importantes. Primero, aprendiendo a generar espacios de clases virtuales para los alumnos de manera remota y en segundo lugar, realizando una búsqueda de herramientas con el propósito de ejercer un intercambio con los alumnos.  Estas instancias, hicieron que, en efecto, se le venga un aluvión de trabajos y tareas por corregir. Por otro lado, agregó: “Mi cuarentena está muy dedicada al trabajo y a cumplir cosas pendientes que tenía como por ejemplo hacer un podcast y escribir ”. También la docente hizo referencia a que, a pesar de esa lluvia de tareas virtuales, todo este tiempo nos sirve para valorar el contacto personal, el vernos e interactuar.

Por lo contrario, los trabajadores que no han podido seguir con su trabajo demostraron una gran preocupación sobre cómo iban a pagar sus impuestos y la comida. En este sentido, Gabriel Oliva, quien desarrolla el área de albañilería, dijo: “La noticia me cayó muy mal, con mucho miedo y mucho temor por mí y por mi familia. Más serio fue todo cuando mi patrón me patrón me dijo que ya no podíamos a trabajar debido a la falta de plata”.

Por otro lado, conversamos con Claudio Río, empleado en el restaurante El Bodegón, dijo que la cuarentena la vive de forma angustiante ya que estaba en duda su paga del próximo mes y no sabía cuánto se iba extender esta situación. En contra posición, entiende que, ante todo, se debe poner buena voluntad y respetar dicha cuarentena para el cuidado de él y de todos.

Este efecto, generado por la pandemia, ha provocado que muchas familias no tengan ingresos y un buen soporte económico. En este sentido, y de acuerdo con infobae Económico (diario digital),  Martín Guzmán (Ministro de la Economía de la Nación) ofreció el apoyo del ingreso familiar de emergencia, en donde se le garantiza a trabajadores informales o monotributistas de categoría A y B, un ingreso de $10.000 para poder cubrir gastos necesarios como el caso del alimento en el hogar.