Por Magdalena Cabral

Nicolás Tolosa, es entrenador y jugador de hockey en el club Independiente. Oriundo de Henderson, Tolosa, describió que no recuerda bien cuando empezó en el mundo del hockey, pero sí sabe que desde muy chico, debido a que su padre llevóel hockey a su pueblo, incluso él es su inspiración para este deporte.
Como entrenador, es muy centrado, seguro y prolijo en su juego. Se encarga de motivar a su equipo y que cada jugadora tenga confianza y ganas de jugar. Para él eso es lo más importante. Su comienzo como entrenador fue en la pandemia, en la categoría Sub 14 de Damas del mismo club. Luego sumó dos categorías más, Sub 16 de Damas y Sub 15 de Caballeros. Actualmente se mantiene entrenando a las dos categorías de Damas. Además, en su vida fuera del hockey, lleva adelante un emprendimiento de vinilos, @vinilodesign.tandil , que abrió durante la pandemia.
Vos sos de Henderson, ¿cómo empezaste con hockey?
Sí, Hockey de toda la vida porque mi viejo es profesor de hockey, él llevó el hockey a mi pueblo, a Henderson. No tengo recuerdo de decir de cuando haya arrancado, lo hice desde siempre. Hockey competitivo como todo el mundo, a los doce, trece años y después de más grande ya empecé a venir a jugar a acá desde allá, hasta que me vine a estudiar a Tandil. En esta ciudad juego desde 2016, cuando me vine a hacer la carrera de Educación Física, comencé a jugar en el club Independiente. Para la Federación Tandilense ya jugaba desde los trece años, venía a jugar los seleccionados.
¿Qué fue lo más difícil que tuviste que dejar al venir a Tandil?
Lo más difícil, mis amigos y mi familia; porque mi grupo de amigos es muy variado, tenemos edades variadas, pero la mayoría es un año menos entonces cuando yo me vine ellos quedaron todos en el último año, yo veía como disfrutaba todo el último año, aunque yo lo había disfrutado ya, pero era como que quería. Me pasaba mucho que me iba cada quince días el primer año, el segundo año cada treinta, el tercer y cuarto año poco, y ahora voy poco, pero de allá, mi familia y mis amigos, mis abuelos.
¿Qué te inspiró a hacerlo?
Bueno, juego desde siempre y la inspiración, mi viejo. Mi viejo es profe de hockey, se jubiló ya y sigue siendo profesor de hockey, entonces siempre la inspiración a jugar fue por parte de él.
¿Él te motiva o qué te motiva a seguir jugando?
Si. Él nunca me obligó, yo nunca me sentí obligado a hacer a jugar hockey, hice todos los deportes, me decidí por el hockey porque me gusta mucho. En ningún momento me obligaron ni nada. Me parece uno de los deportes más completos motrizmente, es un deporte recontra difícil por el tema de jugar con dos elementos ajenos al cuerpo. En un momento empecé a sentir que lo hacía un poco bien, entonces ahí como que también te dan más ganas y tuve un buen grupo que me acompañó.
¿Te ves reflejado en tus alumnas?
A ver, me veo en mis alumnas en cómo era yo y trato de cambiarlo. Yo era un chico de renegaba mucho, que protestaba mucho, me ponía contra los árbitros, con todos mis compañeros, hoy de grande, va de “grande” o con veinticuatro años ya me doy cuenta que antes de los dieciocho era insoportable, me enojaba mucho; y hoy veo actitudes así en mis alumnas y trato de cambiar eso. Si me veo reflejado por ahí con el paso del tiempo con un equipo, por ahí sí que se les contagia mi forma de ser, de ir todo el tiempo para adelante, para hinchar. Lo noto porque no faltan a entrenar, porque son aguerridas, logré o logramos con el equipo de trabajo que les guste el hockey. Después de esos dos años que yo siento que terminó siendo algo importante, que no lo hacían por hobby sino porque les gustaba.
¿Y te sentías apoyado por ellas?
Sí, bastante. Trato, todavía no descubrí y hace poco me puse a pensar, porque todos los profesores y entrenadores dicen que tienen un método, yo la verdad todavía lo estoy inventando, y siento que una parte es contagiar, y si se contagian, te siguen, y si te siguen mejor.
¿Cuál fue tu experiencia representando a Tandil a través del hockey?
Siempre con Seleccionados y con el Club Independiente. Con seleccionados de 2013 en adelante, participé y viajé en todos los seleccionados y en 2014 salimos subcampeones nacionales y perdimos la final contra Buenos Aires. Como inferiores fue de los logros más grandes, porque salimos segundos en toda Argentina, compitiendo contra Córdoba, Mendoza y todas las potencias del hockey. Ese fue el único que tuvimos de logro. Después, el año pasado, con el Seleccionado de Tandil de mayores de primera división, salimos cuartos de Argentina, que también hicimos un súper torneo. Después con el Club Independiente, a todas las Ligas Nacionales fui, jugamos Regional Liga B y liga A, lo mayor fue el año pasado también que salimos cuartos en Argentina, no siendo seleccionados, sino como equipo éramos el cuarto mejor equipo del país la verdad que fue muy lindo.
Actualmente vos no estás jugando por tu lesión en el pie, ¿cómo seguís apoyando al equipo?
Hay algo mal que estoy haciendo que es que no vengo a los entrenamientos, pero no vengo para cuidarme a mí mismo, porque si no me pongo a jugar con la bocha, me pongo pesado, me dan más ganas de jugar, entonces como que la termino pasando mal, entonces para hacerme un bien decidido no venir a los entrenamientos y voy a los partidos. Pero mi forma de acompañar es esa, estar afuera de la cancha, ni voy al banco, estoy afuera de la cancha, alentando como un hincha más y cuando puedo venir a los entrenamientos me paro al lado del arquero y le hablo, trato de alentarlo, porque otra cosa no puedo hacer. Los incentivo a que se hablen bien, que sean positivos, que sigan, que pueden. Lo que haría dentro de la cancha trato de hacerlo afuera, pero en sí, no vengo, pero para cuidarme a mí mismo, me hace mal.

¿Cómo te convertiste en entrenador?
Siempre quise serlo. Esperé a terminar la carrera y después comencé con los cursos que te ofrece la Confederación Argentina. Empecé a hacer cursos, me llamaron acá del club, empecé a entrenar una categoría sola, después sumamos varones y después sumé, ahora estoy con dos categorías. Y la inspiración también, no solo como jugador sino como entrenador, fue siempre mi viejo.
¿Qué objetivos tenés como entrenador?
Mi objetivo con las chicas es que, dentro de tres o cuatro años, con la categoría que sea, encontrarlas en primera y que realmente sean jugadoras de hockey. Que entiendan el jugar al hockey y no que vengan y sea un jugar por jugar. Que conozcan el deporte, que lo sepan hacer, así cuando llegan a primera les rinde. Que no lleguen a primera con cosas que no les salen porque nadie se las enseñó. Entonces mi objetivo con las chicas es ese, después si se puede ganar los partidos mejor, si se puede salir campeones mejor, pero el primer objetivo es que ellas aprendan a jugar. Si ellas aprenden a jugar, el objetivo de ganar viene solo, es un proceso bastante largo.
El año pasado llevaste a tu equipo al Provincial, ¿qué sentiste?
Cuando nos enteramos que íbamos al Provincial, ni lo dudamos, las llevamos de cabeza, sin saber con lo que nos íbamos a encontrar, más allá de los costos, de los tiempos y la calidad por ahí que teníamos de jugadoras para enfrentar un Provincial. La clave fue que ellas puedan tener el Provincial, a mí no me importaba como saliéramos. Obviamente siempre si ganás, la sonrisa está, pero el objetivo era tener la sensación de jugar un Provincial, porque venimos de cuatro años en los que en el club no sabemos qué pasó, pero se dejó de ir a los Regionales, se dejó ir a los Provinciales. Así que donde tuvimos la mínima posibilidad, la aprovechamos y la sensación fue hermosa. Jugar contra muchos equipos de la provincia, charlar con diferentes entrenadores, que vengan a felicitarte por alguna jugadora, fue una sensación muy linda. Fue mi primer provincial como entrenador, también un torneo afuera de Tandil, así que fue un lindo desafío con vídeo en otra ciudad trabajó muchas cosas, así que la experiencia fue muy positiva.
Cambiando completamente de rubro, vos tenés un emprendimiento de vinilos, ¿cómo comenzó?
Yo tengo un emprendimiento de vinilos, de calcomanías, le revendo a una empresa de Buenos Aires, que es muy importante. En un momento vi que buscaban revendedores y yo siempre les compraba a ellos, para los termos, para la compu y eso, hasta qué momento vi que comprando por cantidad te hacían mucho descuento, averigüé qué onda el tema revendedores y lo empecé a hacer en agosto del año pasado, empezamos vendiendo todo por Instagram. Hasta que en enero compré una página en tienda nube, entonces hice una tienda nube, ya la formalicé un montón, ya que trato de manejar las redes bien porque hoy en día es todo por las redes. Mmnejo todo por Instagram, trato de mantener bastante activo el perfil y la verdad es que se vende. Son calcomanías que tienen la característica de que no se rayan, se pueden lavar, hacen muchos modelos de fútbol, de Messi, Maradona, de Clubes, lo que sea, entonces se vende.
¿Sentís apoyo en el emprendimiento?
Sí, sí, bastante. Bastante porque mis amigos me compran, me publicitan, la verdad que sí. Ya me está pasando que salgo a Tandil y encuentro termos por todos lados que tienen las calcomanías, así que sí, el apoyo sí lo siento.
